Trabajos de Rehabilitación en el segundo aseo de la Plaza de Toros de la Misericordia

La escuela ha ido avanzando y los alumnos han ido cogiendo práctica y seguridad en las labores de la obra. En los trabajos del primer aseo, se notaba esa falta de práctica de cuando aprendes un oficio, pero los alumnos de Rehabilitación empezaron con tantas ganas de trabajar y de aprender que pronto cogieron ritmo de trabajo.

Además el primer aseo era muy pequeño y la falta de metros útiles para trabajar 8 alumnos hacía difícil que pudieran desenvolverse adecuadamente, pero el monitor Alfonso Parra, enseguida organizó por tareas a los alumnos dando importancia a lo que mejor se le daba a cada alumno, es decir, atendiendo a la diversidad. Un buen método de trabajo sobre todo para espacios pequeños donde deben intervenir varias personas.

                             

Los alumnos han demostrado una gran capacidad de aprendizaje de las técnicas de albañilería, han sabido entender las instrucciones del monitor y llevarlas a cabo con eficacia y eficiencia y han sabido aprender de sus errores y dejarse aconsejar.

Como consecuencia y no pudiendo ser de otra forma, cuando entraron a trabajar en el segundo aseo, en seguida planificaron el trabajo de lo que había que hacer, sabían por donde tenían que empezar y ellos mismos supieron organizarse ya que ahora son una cuadrilla de trabajo en la que cada miembro conoce sus tareas y a sus compañeros, pues es importante verse como un equipo de trabajo para saber cuándo y en quién apoyarse cuando la tarea así lo requiere.

                           

Este segundo aseo, era mucho más grande lo que hizo que el trabajo resultara mucho más cómo para todos, no solo para los rehabilitadores sino también para el grupo de electricistas-fontaneros a los que solemos llamas “lampistas”. al ser un espacio más amplio de trabajo, posibilitó el que ambos grupos pudieran trabajar a la vez ocasionalmente, ya que hay trabajos de fontanería y de electricidad en los que no es necesario esperar a que terminen los albañiles para adelantar faena.

                             

Lo primero que tuvieron que acometer los rehabilitadores es el desmontaje y posterior desescombro de baldosas, azulejos y techo. En estos aseos esta tarea es muy laboriosa ya que el techo es muy antiguo y está lleno de cañizo y material muy obsoleto que han desmontar provoca una gran polvareda y muchos desechos.

                                             

Los alumnos se encontraron en este baño con un problema inesperado y es que los baños estaban elevados sobre el nivel original del suelo. Después de estudiar el problema, se optó por bajar los marcos y reducir la altura a la que estaban situados los inodoros. Esto hizo que los fontaneros también replanificaran su trabajo con las bajantes de los inodoros.

                          

La segunda parte del trabajo viene con la eliminación de las baldosas y azulejos, una vez eliminado este material y extraído todos los  elementos sanitarios, es decir, inodoros y aseos, se procedió a su desescombro de todo el material inservible en el container situado a tal fin en las instalaciones del plaza. Una vez limpio el espacio, los rehabilitadores procedieron a alisar paredes y suelo para prepararlo para las nuevas nuevas baldosas y azulejos.

                                                              

El suelo ha supuesto un trabajo muy laborioso, ya que se ha optado por realizar dos sumideros de agua en el centro de la sala del aseo. Esto supone, que primero la mezcla de cemento que hace de base y suelo debe tener una inclinación determinada y en segundo lugar, en las baldosas hay que realizar unos cortes en ángulo muy concretos para que todo encaje como un puzzle. Ha sido un trabajo muy laborioso que los alumnos han sabido hacer a la perfección.

                               

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